Los Bulbos de calla requieren mucha humedad y pueden ser plantados en invierno o primavera (entre febrero y abril) a una profundidad de 10cm aproximadamente y a unos 15cm de distancia cada uno.
Necesitan riego constante y suelos bien drenados.
Su floración ocurre entre junio y septiembre, pudiendo alcanzar alturas de hasta 50cm.