Los gladiolos necesitan lugares soleados, con al menos 6-8 horas de luz directa al día.
Plantación: en primavera, después de que haya pasado el peligro de las heladas.
El suelo debe estar bien drenado y se deben evitar encharcamientos.
Los bulbos deben plantarse a unos 5cm de profundidad con la punta de crecimiento hacia arriba. Es mejor separar las plantas entre sí a una distancia de entre 10 y 15cm.